Rutinas de ejercicios para mamas

Rutinas de ejercicios para mamás

Esta es una buena rutina para empezar a alcanzar la meta de ser una madre saludable y en forma. Para las nuevas mamás que están comenzando a hacer ejercicio después haber tenido a su bebé, es esencial tener el aval médico antes de comenzar cualquier actividad física o programa de ejercicios.

Si tuviste un parto por cesárea o alguna complicación, tu recuperación puede tardar más. Sé paciente y no esperes que tu resistencia sea igual que la de las otras madres.

Tampoco olvides tu piso pélvico. Es importante enfocarse primero en los músculos internos y no empezar por un programa general de acondicionamiento físico.

El número de ejercicios (o repeticiones) que puedas hacer dependerá de tu condición física y cuánto tiempo haya pasado después del nacimiento. Comienza despacio y apuntale a establecer una rutina completa como la que se muestra a continuación después de un mes, aproximadamente. Trabaja a tu propio ritmo y recuerda que es importante hacerlo poco a poco, no vayas muy rápido ni te esfuerces demasiado. Toma descansos regulares para tomar agua, mantenerte hidratada y disfrutar del aire libre con tu bebé.

Equipamiento requerido

• Un cochecito y tu bebé

• Toalla o estera

• Botella de agua

• Sombrero y protector solar

Calentamiento

Idealmente, camina al lugar donde planees ejercitarte si éste no está demasiado lejos, de lo contrario comienza dando 2 o 3 vueltas en el parque más cercano. El ritmo dependerá de tu estado actual, pero deberías tratar de que fuese un poco más rápido que un paseo casual ya que la idea es hacer que tu ritmo cardíaco sea más alto de lo normal. Termina el calentamiento cerca de un asiento o banco y si no encuentras alguno, un bonito prado funcionará.

Rutina de ejercicio

Sentadillas (3 × 15 repeticiones)

• Coloca los talones alineados con la cadera, espalda recta y erguida y los brazos en el frente con los dedos descansando ligeramente sobre el mango de tu cochecito o asiento para darte estabilidad. Siente como tus talones presionan el suelo.

• Ahora tensiona tus abdominales y aprieta los glúteos.

• Dobla lentamente las piernas como si estuvieras a punto de sentarte en una silla y baja las nalgas.

• Ve tan bajo sea posible sin que se vuelva incómodo (debes sentir tensión en los muslos y los glúteos).

• Mantén la posición de cuclillas durante un segundo o dos antes de empujar hacia arriba. Recuerda mantener los músculos de la panza tensionados durante el ejercicio.

Flexiones de codo (3 × 10 repeticiones)

• Puedes hacerlo sobre una toalla o apoyándote en el asiento.

• Aquí hay dos opciones; De rodillas (un poco más fácil) o sobre los dedos de los pies (un poco más difícil)

• alinea los dedos de los pies / las rodillas con tu cadera y pon tus manos (palma hacia abajo) a la misma distancia de los hombros. Si estás apoyada en el asiento deberás posarte sobre los dedos de los pies.

• Tensiona los músculos de la barriga y mantén la espalda recta.

• Ahora solo permite que tu pecho se mueva hacia abajo doblando los codos y luego empuja hacia arriba nuevamente.

Estiramiento del gato (3 × 10 repeticiones)

• Sobre tu toalla, coloca las manos y las rodillas alineadas con tu cadera.

• Empieza con la espalda recta y luego intenta levantar el ombligo lo más alto que puedas (arquea tu espalda como un gato), usando tus abdominales para estirar tu columna vertebral

• Mantén esta posición durante uno o dos segundos y suelta lentamente asegurándote de mantener los músculos de la panza tensionados.

Abdominales (3 × 10 repeticiones)

• Acostada sobre tu toalla boca arriba, coloca los pies en el suelo alineados con la cadera, dobla las rodillas y pon tus manos al lado de la cabeza

• Ahora tensiona los músculos de la barriga y úsalos para levantar los hombros del suelo. No es necesario levantarlos demasiado, concéntrate en sentir que tus abdominales trabajan.

• Mantente arriba un segundo y vuelve lentamente a la posición inicial.

Enfriamiento

Dale un par de vueltas al parque para completar un entrenamiento de 25-30 minutos.

Termina con algunos estiramientos de los isquiotibiales (parte posterior del muslo) y cuádriceps (frente del muslo).

 

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La crianza de las ninas

La vieja rima infantil: "con azúcar y especias todo se puede, cintas y rizos, lo que ella quiere", resume bien algunos de los estereotipos asociados con las niñas.

La verdad es que hay muchas diferencias en la educación de las niñas y los niños, vienen programados de manera diferente, tanto física como emocionalmente. Es por esto que a veces se necesitan diferentes estrategias para apoyar su desarrollo social, emocional y físico. Sin embargo, como lo dice la neurocientífica Lise Elliot en su libro “cerebro rosa, cerebro azul”, "las diferencias entre niños y niñas no son tan definidas como muchos padres creen. Sí, hay diferencias innatas, pero debemos ser conscientes de cómo se desarrollan por causa de nuestra crianza".

Durante los primeros años de la crianza de niñas y niños hay muy pocas diferencias obvias entre ellos, además del hecho de que pueden llevar ropa diferente. Debido a esto, es útil para los padres animar a sus niñas a participar en actividades que pueden ser vistas como del sexo opuesto ya que es una excelente forma para hacerlas sentir valoradas e iguales en actividades que han sido históricamente dominadas por hombres. Como dice Elliot: "Las chicas también pueden hacer cosas en estos días".

Las niñas deben ser alentadas a participar en actividades que han sido catalogadas para los hombres como, como patear una pelota o ayudar con las tareas afuera de la casa. Los padres deben trabajar para contrarrestar los estereotipos de género, asegurando que sus hijas no se sientan limitadas sobre lo que pueden lograr. Este estímulo debería comenzar a temprana edad.

Linda, una madre de tres hijos está de acuerdo. En cada oportunidad que se le presenta, anima a sus dos hijas a salir a patear un balón con su hermano: "Para ellas no solo es importante salir a jugar, sino también participar en diferentes actividades. Quiero que mis hijas sepan que pueden lograr todo lo que se propongan.

Las niñas suelen empezar a hablar más pronto que los niños y este es un buen momento para que aprendan a articular sus sentimientos. Esto no tiene que ser complicado, solo se trata de enseñarles a reconocer sentimientos y decir cosas como: "Estoy triste" o "Soy feliz" ya que les ayudará a decir y comprender lo que sienten. De forma similar trata de no ignorar esos sentimientos, reconoce su tristeza y luego proporcionarle una fuente alternativa de distracción: "Sé que estás triste porque no puedes comer un aperitivo, pero es que vamos a cenar muy pronto, ¿qué tal si me ayudas a buscar unas cucharas? ". Normalmente, los padres están más inclinados a apoyar y reconocer los sentimientos y emociones de las niñas que las de los niños, sin embargo, es importante que los valides a ambos por igual.

También está claro que las niñas tienden a disfrutar de juegos creativos y estructurados durante períodos más largos que los niños. Además de animarlas en las actividades habituales como dibujar y colorear, es útil motivarlas a desarrollar sus habilidades motrices (gruesas y finas) con actividades que involucren lanzar y recoger una pelota o hacer mosaicos pegando sobre alguna superficie algunos objetos pequeños.

Para Linda, una caja de vestir y una mesa de artesanía pequeña en la esquina de la sala significa que sus hijas pasarán muchas horas felizmente ocupadas. También anima a tu hijo a unirse a todo y trabajar juntos seleccionando y pegando cosas para crear pequeñas obras de arte para pegar en la nevera. "No quiero que mis hijos piensen que no pueden hacer lo que les gusta, como disfrazarse. Tessa se viste a menudo como bombero y Toby se viste como bailarina de ballet y creo que es genial. Además, es importante incentivar su individualidad y su personalidad"

La antropóloga Meredith F Small afirma: "Nuestros esfuerzos como padres deben dirigirse a los talentos y deseos individuales de nuestros hijos, esforzándonos por dejarlos convertirse en quienes quieren ser y no debemos sobrevalorar la importancia de los modelos en su desarrollo". Como padres, necesitamos reconocer las diferencias innatas entre criar a los niños y las niñas y trabajar para no quedarnos con los típicos roles de género. En su lugar, debemos alentarlos a alcanzar lo que deseen y este apoyo debe comenzar en los primeros años para permitir que las niñas vean más allá de los estereotipos de género.

Este artículo fue escrito por Sarah Pietzak, escritora, blogger y madré de 3 pequeños y ruidosos niños.

 

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