9 semanas de embarazo: cambios en tu piel

A las 9 semanas de embarazo tu útero está comenzando a crecer y esto puede hacerte sentir los típicos cólicos del embarazo, entre otros dolores; recuerda mencionarle todo esto a tu médico en tu próximo control, es mejor que no te ahorres ninguna pregunta. Seguro también habrás notados la alteración en la forma de tu cintura y el aumento del tamaño de tus senos (que seguirán creciendo durante todo el embarazo).

Otra cambio que seguro habrás visto son los cambios en la pigmentación de tu piel o las famosas manchas en el embarazo, estas van desde el oscurecimiento de la areola (la región de piel oscura que rodea al pezón) hasta la cloasma, que es una coloración amarronada de la piel de la cara. Vas a darte cuenta si ya desarrollaste cloasma, porque es como una máscara de un pigmento oscuro alrededor de tus ojos, nariz y mejilla. Pero no te preocupes: suele desvanecerse, casi totalmente, cuando das a luz.

Por otra parte, otro tema que genera mucho interés durante esta etapa del embarazo es la aparición de estrías y aunque seguro sabes que esto es normal durante el embarazo, probablemente te estés preguntando cómo evitar las estrías, nuestra recomendación es que tengas un poco calma y lo hables con tu médico; él sabrá brindarte una solución que sea segura para ti y para tu bebé; por favor, no te automediques. 

De todas maneras, debes tener en cuenta:

  • Evitar el sol y utilizar mucho protector solar.
  • No utilizar blanqueadores de piel. En la mayoría de casos no son para nada recomendables y generalmente no funcionan.

Las hormonas que circulan durante el embarazo provocan retención de líquidos, lo que genera un aspecto más alisado en tu piel, sin arrugas, una tez más rozagante. Sin embargo también puede aparecer más seca, por lo que uno de los cuidados que tal vez deberías tener durante tu embarazo es usar alguna crema hidratante.

El desarrollo de tu bebé en la 8 semanas de embarazo

Tu bebé mide aproximadamente 25 milímetros y, aunque no los percibes, ya ensaya sus primeros movimientos. En esta semana, dentro del desarrollo embrionario, se destacan sus ojos, ahora completamente formados, pero todavía cubiertos por una membrana que formará luego los párpados, y la culminación del desarrollo de la nariz. A medida que va desapareciendo su cola embrionaria y se va redondeando su cara va adquiriendo un aspecto más familiar y reconocible.

Los dedos se empiezan a formar, al igual que las células de sus huesos que, eventualmente, reemplazarán al cartílago para endurecerlo.También ahora comienzan a formarse su órganos reproductivos.

Tratamos de ser lo más precisos posible, pero teniendo en cuenta que las tasas de crecimiento y desarrollo del embarazo y del embrión son ocasionalmente diferentes en cada mujer, te recomendamos leer la semana de tu embarazo con un rango de una semana hacia adelante y una semana hacia atrás. Si tienes alguna duda adicional, no dudes en consultar a tu médico.

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El Yoga y el embarazo

La actividad corporal es especialmente necesaria durante el embarazo. El cuerpo sufre una serie de cambios que afecta tu estado de ánimo y producen dolores o molestias físicas como náuseas, dolores lumbares, hinchazones de pies, estrías, etc.

La actividad corporal es especialmente necesaria durante el embarazo. El cuerpo sufre una serie de cambios que afecta tu estado de ánimo y producen dolores o molestias físicas como náuseas, dolores lumbares, hinchazones de pies, estrías, etc. Para combatir estos dolores el yoga y el embarazo se llevan muy bien.

Durante la gestación de tu bebé es muy importante acompañar todos estos cambios con una actividad física que te permita relajarte mentalmente y vivir tu embarazo con la plena felicidad que mereces.

¿Cómo practicar el yoga en el embarazo?

La práctica de las meditaciones yóguicas te ayudan en este aspecto logrando un equilibrio físico y emocional. Las asanas (posturas yóguicas) permiten conectarte con tu bebé y transmitirle toda la paz y la energía positiva para un crecimiento saludable.

También reducen la ansiedad por el hijo que crece dentro de ti y el temor que causa el miedo al dolor y a lo desconocido, ayudando a conectarte con tu cuerpo y fortaleciendo tu mente para mantenerla en calma en los momentos necesarios.

Por otro lado, la pranayama (respiración yóguica) te ayuda a evitar la fatiga, la tensión nerviosa, a eliminar toxinas y te obliga a concentrarte, no perder tu ritmo e ir más allá del dolor, logrando de este modo un parto más fácil y corto.

No es necesario que te encuentres realizando yoga anteriormente para poder practicarlo durante tu embarazo. La actividad física será beneficiosa para tu salud y la de tu bebé.

No existe un yoga especial para embarazadas, sino que se adaptan las prácticas normales a las necesidades de las futuras mamás, por lo que esta práctica se realiza con grupos exclusivamente de embarazadas, que además te permiten la posibilidad de compartir tus experiencias con otras mujeres que, como tú, atraviesan por esta etapa tan bella de la vida de una mujer.

Si te das a la tarea de practicar, en intenet puedes encontrar muchas madres blogueras que adquirieron esta actividad para hacer de su embarazo una experiencia saludable. Consulta cualquier ejercicio con tu médico.

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