3 semanas de embarazo: el evento principal ocurre justo ahora

El evento principal ocurre al inicio de la tercera semana. El óvulo, ya fecundado, viaja hasta el útero. En esta etapa es un cigoto, un conjunto de células que se dividen rápidamente.

A las 3 semanas de embarazo, el óvulo ya fecundado, viaja hasta el útero. Ahora, el óvulo es un cigoto (un conjunto de células que se dividen rápidamente). El útero se ha estado preparando para recibir al óvulo fertilizado, engrosándose (esto ocurre todos los meses en los que hay ovulación). Si la capa más interna del útero, el endometrio, finalmente no recibe al óvulo fertilizado, se desprende y se produce la menstruación.

Los síntomas en la 3ª semana de embarazo

En el caso de que el óvulo fecundado se implante no habrá menstruación. La mujer puede observar, el día de la implantación, los siguientes síntomas:

Que el mucus cervical tiene sangre

Dolores importantes como si se tratara precisamente de los síntomas del ciclo menstrual.

Estas señales ocurren en general entre los 7 y 12 días después de la fertilización. En este tiempo, desde la fecundación, la unión del óvulo con el espermatozoide se transforma en una célula que se dividirá sucesivamente y adquirirá una conformación que inicialmente tendrá dos capas, una externa que formará la placenta y otra que será el embrión. Ambas estarán unidas a la capa del útero que se había preparado para recibirlo.

¿Cuándo se convertirá en tu bebé?

El cigoto solo durará dos semanas más, luego continuará con las siguientes etapas del embarazo: embrión, después será un feto y, finalmente, se convertirá en un precioso bebé.

¿Niño o niña?

El sexo de tu bebé se define en el mismo momento de la concepción, es decir desde la ovulación. Este será determinado por los cromosomas presentes en el espermatozoide. Si el espermatozoide contiene un cromosoma X, vas a tener una nena, pero si el cromosoma es Y, entonces tendrás un varón.

Cuidados para el pre embarazo

Si estás tratando de concebir, deberías consumir muchas vitaminas, especialmente ácido fólico; éste previene la aparición de defectos congénitos, especialmente aquellos relacionados con el desarrollo neural.

Tratamos de ser lo más precisos posible, pero teniendo en cuenta que las tasas de crecimiento y desarrolloembrionario son ocasionalmente diferentes en cada mujer  y en cada embarazo, te recomendamos leer la semana de tu embarazo con un rango de una semana hacia adelante y una semana hacia atrás. Si tienes alguna duda adicional, no dudes en consultar a tu médico.

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El Yoga y el embarazo

La actividad corporal es especialmente necesaria durante el embarazo. El cuerpo sufre una serie de cambios que afecta tu estado de ánimo y producen dolores o molestias físicas como náuseas, dolores lumbares, hinchazones de pies, estrías, etc.

La actividad corporal es especialmente necesaria durante el embarazo. El cuerpo sufre una serie de cambios que afecta tu estado de ánimo y producen dolores o molestias físicas como náuseas, dolores lumbares, hinchazones de pies, estrías, etc. Para combatir estos dolores el yoga y el embarazo se llevan muy bien.

Durante la gestación de tu bebé es muy importante acompañar todos estos cambios con una actividad física que te permita relajarte mentalmente y vivir tu embarazo con la plena felicidad que mereces.

¿Cómo practicar el yoga en el embarazo?

La práctica de las meditaciones yóguicas te ayudan en este aspecto logrando un equilibrio físico y emocional. Las asanas (posturas yóguicas) permiten conectarte con tu bebé y transmitirle toda la paz y la energía positiva para un crecimiento saludable.

También reducen la ansiedad por el hijo que crece dentro de ti y el temor que causa el miedo al dolor y a lo desconocido, ayudando a conectarte con tu cuerpo y fortaleciendo tu mente para mantenerla en calma en los momentos necesarios.

Por otro lado, la pranayama (respiración yóguica) te ayuda a evitar la fatiga, la tensión nerviosa, a eliminar toxinas y te obliga a concentrarte, no perder tu ritmo e ir más allá del dolor, logrando de este modo un parto más fácil y corto.

No es necesario que te encuentres realizando yoga anteriormente para poder practicarlo durante tu embarazo. La actividad física será beneficiosa para tu salud y la de tu bebé.

No existe un yoga especial para embarazadas, sino que se adaptan las prácticas normales a las necesidades de las futuras mamás, por lo que esta práctica se realiza con grupos exclusivamente de embarazadas, que además te permiten la posibilidad de compartir tus experiencias con otras mujeres que, como tú, atraviesan por esta etapa tan bella de la vida de una mujer.

Si te das a la tarea de practicar, en intenet puedes encontrar muchas madres blogueras que adquirieron esta actividad para hacer de su embarazo una experiencia saludable. Consulta cualquier ejercicio con tu médico.

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