22 semanas de embarazo: La hora del reposo

En el embarazo muchas veces se presentan diversas patologías como por ejemplo placenta previa, parto pre-termino o retraso del crecimiento intrauterino. En esos casos, el médico obstetra indicará reposo.

En cuanto a las 22 semanas de embarazo, muchas veces se presentan diversas patologías como por ejemplo placenta previa, parto pre-término o retraso del crecimiento intrauterino. En esos casos, el médico obstetra indicará reposo

Recomendaciones para el reposo en las 22 semanas de embarazo

Sentarte lo más cómoda posible en tu cama: no olvides tener libros, el teléfono, comida rica y nutritiva, un buen televisor enfrente y todo lo que puedas necesitar.

Siéntete bien: ten en cuenta que la mayoría de los embarazos de alto riesgo terminan sin complicaciones y con el nacimiento de un lindo (y muy sano) bebé.

Si no te han indicado reposo en el embarazo, es igual importante que comiences a tomarte con calma los ejercicios, ya que como parte de la preparación de tu cuerpo para el parto, tus ligamentos adquieren cierto reblandecimiento que te hace más propensa a las lesiones.

Tu cuerpo en las 22 semanas de embarazo

Cerca de esta semana, se deben tener algunos cuidados en el embarazo como por ejemplo la necesidad de suplementar tu dieta sana con hierro. Esto es necesario para evitar la anemia, ya que el crecimiento de tu bebé aumenta los requerimientos diarios de este elemento.

Hasta este período tus reservas de hierro eran suficientes para cubrir tanto tus necesidades como las de tu bebé pero a partir de acá necesitas el suplemento o podrías padecerla ya que tu organismo desviará el hierro escaso a tu feto dejándote en déficit a ti.

Si bien en general la anemia no te traerá mayores consecuencias inicialmente, hay mayor riesgo de parto anticipado o de niño pequeño para la edad gestacional. Consulta a tu médico ya que puede ser que ya te haya aportado hierro desde el inicio del embarazo.

Intenta consumir alimentos ricos en calcio, verduras y proteínas. Vigila la ingesta de grasas y azúcares. Pero sobre todo: trata de mantenerte activa, aunque sin excesos.

Tu bebé en las 22 semanas de embarazo

Tu bebé mide aproximadamente 22 centímetros y pesa casi medio kilo. Sigue adquiriendo definición en sus rasgos.

Si es varón sus testículos comenzarán a descender desde dentro del abdomen hacia el escroto que será su lugar definitivo.

Diversas investigaciones en psicología fetal dan cuenta que en este etapa el feto puede tener cambios en el estado de ánimo. De esta manera puede llorar, reír y hasta enojarse. Su sistema límbico (lugar del cerebro que controla los sentimientos y emociones) está en pleno desarrollo. Según M. Valdés: “Este sistema ha sido denominado cerebro emocional por su participación en el establecimiento de las cogniciones que determinan los estados subjetivos del organismo”.

Tratamos de ser lo más precisos posible, pero teniendo en cuenta que las tasas de crecimiento y desarrollo del embarazo son ocasionalmente diferentes en cada mujer, te recomendamos leer la semana de tu embarazo con un rango de una semana hacia adelante y una semana hacia atrás. Si tienes alguna duda adicional, consulta con tu médico.

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El Yoga y el embarazo

La actividad corporal es especialmente necesaria durante el embarazo. El cuerpo sufre una serie de cambios que afecta tu estado de ánimo y producen dolores o molestias físicas como náuseas, dolores lumbares, hinchazones de pies, estrías, etc.

La actividad corporal es especialmente necesaria durante el embarazo. El cuerpo sufre una serie de cambios que afecta tu estado de ánimo y producen dolores o molestias físicas como náuseas, dolores lumbares, hinchazones de pies, estrías, etc. Para combatir estos dolores el yoga y el embarazo se llevan muy bien.

Durante la gestación de tu bebé es muy importante acompañar todos estos cambios con una actividad física que te permita relajarte mentalmente y vivir tu embarazo con la plena felicidad que mereces.

¿Cómo practicar el yoga en el embarazo?

La práctica de las meditaciones yóguicas te ayudan en este aspecto logrando un equilibrio físico y emocional. Las asanas (posturas yóguicas) permiten conectarte con tu bebé y transmitirle toda la paz y la energía positiva para un crecimiento saludable.

También reducen la ansiedad por el hijo que crece dentro de ti y el temor que causa el miedo al dolor y a lo desconocido, ayudando a conectarte con tu cuerpo y fortaleciendo tu mente para mantenerla en calma en los momentos necesarios.

Por otro lado, la pranayama (respiración yóguica) te ayuda a evitar la fatiga, la tensión nerviosa, a eliminar toxinas y te obliga a concentrarte, no perder tu ritmo e ir más allá del dolor, logrando de este modo un parto más fácil y corto.

No es necesario que te encuentres realizando yoga anteriormente para poder practicarlo durante tu embarazo. La actividad física será beneficiosa para tu salud y la de tu bebé.

No existe un yoga especial para embarazadas, sino que se adaptan las prácticas normales a las necesidades de las futuras mamás, por lo que esta práctica se realiza con grupos exclusivamente de embarazadas, que además te permiten la posibilidad de compartir tus experiencias con otras mujeres que, como tú, atraviesan por esta etapa tan bella de la vida de una mujer.

Si te das a la tarea de practicar, en intenet puedes encontrar muchas madres blogueras que adquirieron esta actividad para hacer de su embarazo una experiencia saludable. Consulta cualquier ejercicio con tu médico.

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