¿Es seguro tomar sol embarazada?

De la misma manera que en cualquier etapa de tu vida, tomar sol durante el embarazo resulta saludable y beneficioso siempre que lo hagas con la protección adecuada. Las precauciones y advertencias aumentan con el uso de la cama solar.

De la misma manera que en cualquier etapa de tu vida, tomar sol embarazada resulta saludable y beneficioso siempre que lo hagas con la protección adecuada. Las precauciones y advertencias aumentan si usas de la cama solar.

Si quieres lucir un tono más dorado en tu piel mientras estás embarazada debes tener las mismas o mayores precauciones habituales respecto a los rayos ultravioletas que

arrojan las cámaras solares. Además de los conocidos riesgos de aumentar las probabilidades de desarrollar cáncer de piel, la exposición indiscriminada a este tipo de rayos puede intensificar o favorecer la aparición de manchas en tu cara, debido a los cambios hormonales que provoca el embarazo.

Sin embargo, con algunos cuidados, puedes disfrutar del sol e incluso beneficiarte, ya que fuera de las horas de más intensidad (entre las 11 am y las 4 pm) te ayuda a asimilar la vitamina D, que favorece la absorción del calcio.

Cuidados a tener en cuenta al tomar el sol embarazada

  • Es recomendable que uses protectores solares con factores altos, por encima del 15 y que te lo coloques media hora antes de exponerte al sol, repitiendo la rutina frecuentemente y teniendo en cuenta cuál debes utilizar dependiendo de tu piel y del lugar donde lo vas a usar.  Por ejemplo, en la playa debe ser mayor porque el sol se refleja en la arena, mientras que en la ciudad son una buena opción las cremas con filtro solar incluido.
  • Durante los días nublados también necesitas usar un protector porque los rayos ultravioletas siguen pasando a través de las nubes. Tampoco te confíes de la sombra, ten en cuenta que muchos elementos como la arena, la nieve o el agua reflejan los rayos solares.
  • Exponte por períodos cortos, y si el calor es muy intenso y te sientes mareada, con náuseas o cansada, lo mejor es que vuelvas a un lugar fresco.

Los riesgos de la cama solar

Por su parte, la cama solar genera daños en tu piel ya que sólo transmite los rayos que producen el bronceado. No hay pruebas científicas que confirmen que estas sesiones le hagan mal a tu bebé, pero sí a ti.

Al igual que el sol, liberan rayos ultravioletas que pueden producir cáncer de piel. Estudios recientes muestran que un uso muy frecuente de la cama solar aumenta el riesgo de melanomas. En ese caso el cáncer puede llegar hasta la placenta, lo que sí resulta muy dañino para ti y también para tu bebé.

Además, el calor excesivo que experimentas en la cama solar, también puede afectar al bebé produciéndole problemas en su columna vertebral. Esto no sólo puede ocurrir en camas solares sino también en saunas y cualquier lugar con temperaturas muy elevadas.

La alternativa para no tomar el sol embarazada

Una buena opción para lucir bronceada sin exponerte a estos riesgos son las lociones bronceadoras. Las puedes encontrar en muchos formatos y elegir la que más se adecúe a tu tono de piel.

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El Yoga y el embarazo

La actividad corporal es especialmente necesaria durante el embarazo. El cuerpo sufre una serie de cambios que afecta tu estado de ánimo y producen dolores o molestias físicas como náuseas, dolores lumbares, hinchazones de pies, estrías, etc.

La actividad corporal es especialmente necesaria durante el embarazo. El cuerpo sufre una serie de cambios que afecta tu estado de ánimo y producen dolores o molestias físicas como náuseas, dolores lumbares, hinchazones de pies, estrías, etc. Para combatir estos dolores el yoga y el embarazo se llevan muy bien.

Durante la gestación de tu bebé es muy importante acompañar todos estos cambios con una actividad física que te permita relajarte mentalmente y vivir tu embarazo con la plena felicidad que mereces.

¿Cómo practicar el yoga en el embarazo?

La práctica de las meditaciones yóguicas te ayudan en este aspecto logrando un equilibrio físico y emocional. Las asanas (posturas yóguicas) permiten conectarte con tu bebé y transmitirle toda la paz y la energía positiva para un crecimiento saludable.

También reducen la ansiedad por el hijo que crece dentro de ti y el temor que causa el miedo al dolor y a lo desconocido, ayudando a conectarte con tu cuerpo y fortaleciendo tu mente para mantenerla en calma en los momentos necesarios.

Por otro lado, la pranayama (respiración yóguica) te ayuda a evitar la fatiga, la tensión nerviosa, a eliminar toxinas y te obliga a concentrarte, no perder tu ritmo e ir más allá del dolor, logrando de este modo un parto más fácil y corto.

No es necesario que te encuentres realizando yoga anteriormente para poder practicarlo durante tu embarazo. La actividad física será beneficiosa para tu salud y la de tu bebé.

No existe un yoga especial para embarazadas, sino que se adaptan las prácticas normales a las necesidades de las futuras mamás, por lo que esta práctica se realiza con grupos exclusivamente de embarazadas, que además te permiten la posibilidad de compartir tus experiencias con otras mujeres que, como tú, atraviesan por esta etapa tan bella de la vida de una mujer.

Si te das a la tarea de practicar, en intenet puedes encontrar muchas madres blogueras que adquirieron esta actividad para hacer de su embarazo una experiencia saludable. Consulta cualquier ejercicio con tu médico.

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