¿Cómo superar el aumento de peso en el embarazo?

Sin excesos, el aumento de peso es normal y saludable en el desarrollo de tu embarazo. Y después, ¡tranquila!, naturalmente recuperarás tu peso

Sin excesos, el aumento de peso en el embarazo es normal y saludable en el desarrollo de tu embarazo. ¡Tranquila!, naturalmente recuperarás tu peso, eso sí, si llevas una correcta nutrición en esa etapa. Recuerda que como hemos dicho en otros artículos, debes tener una alimentación saludable para ti y para tu bebé.

El aumento de peso es completamente normal en este período,  no significa que tú estés engordando. El bebé, el líquido amniótico, la placenta, el aumento de sangre y el crecimiento de tus pechos representan la mayor parte del peso que adquieres.

Papel del apetito en el aumento de peso en el embarazo

Es verdad que vas a tener más apetito, pero tampoco tomes al pie de la letra “el comer por dos”. El aumento de peso es normal y saludable, pero no es bueno hacerlo en exceso. Éste puede producir:

  • Partos prematuros
  • Diabetes
  • Alta presión arterial.

En el primer trimestre la variación no va a ser tan grande y hasta puedes disminuir de peso debido a los vómitos y las náuseas. Va a ser más notoria en el segundo trimestre, que es cuando comienza la barriguita, y en el tercero, que es cuando el bebé más crece en tamaño.

¿Cuánto peso debo aumentar?

Una mujer de peso promedio debería aumentar entre 9 y 14 kilos. Esto variará en función de varios factores, como tu peso anterior, si esperas mellizos o tu estatura. Tu obstetra es el que mejor puede guiarte en este sentido.

En ningún caso debes realizar una dieta para bajar de peso, a menos que sea prescrita por tu médico. Luego del parto vas a perder la mayor parte de este y el restante es tu reserva energética para la lactancia. Una mamá que no ha ganado suficiente peso va a tener falta de vitaminas y minerales para el amamantamiento.

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La vacunación en el embarazo

Para proteger a la futura mamá y a su hijo en camino, es importante aplicar las vacunas necesarias fuera del primer trimestre de embarazo. Sin embargo, hay vacunas, como la de la influenza, que pueden aplicarse en cualquier periodo de la gestación.

Para proteger a la futura mamá y a su hijo en camino, es importante aplicar las vacunas necesarias fuera del primer trimestre de embarazo. Sin embargo, hay vacunas, como la de la influenza, que pueden aplicarse en cualquier periodo de la gestación. Infórmate sobre la vacunación en el embarazo que debes seguir.

La inmunidad de la madre se transmite al bebé durante la gestación. Esta protección materna resguardará al recién nacido hasta que pueda recibir sus primeras vacunas. Por esta razón, es muy importante que la mujer revise su calendario de vacunas para evaluar con su médico cuáles son las recomendaciones que deberá seguir antes, durante y después del embarazo.

Vacunación en el embarazo

  • El beneficio de vacunar a las mujeres embarazadas normalmente sobrepasa el riesgo potencial cuando se dan las siguientes condiciones:
  • Las probabilidades de exposición a una enfermedad son altas
  • La infección implicaría un riesgo para la madre o para el feto

Durante la gestación, y de acuerdo a la indicación del obstetra, se recomienda aplicar las siguientes vacunas:

  • Vacuna contra la hepatitis A y B: si la embarazada tiene alto riesgo de contraer la enfermedad.
  • Vacuna antigripal trivalente inactivada
  • Antimeningocóccica polisacárida y conjugada: sólo si la embarazada presenta algún riesgo.
  • Tétanos / difteria
  • Vacuna triple bacteriana acelular contra tétanos, difteria y pertussis: sólo si la embarazada presenta alto riesgo.

Asimismo, hay otras enfermedades prevenibles por vacunación que pueden ser poco frecuentes en tu lugar de residencia, pero que son comunes en otras regiones. Por este motivo, si piensas hacer un viaje internacional, no dejes de consultar sobre las vacunas recomendadas según sea el destino.

También, es importante saber la opinión de tu médico si trabajas en instalaciones relacionadas a la salud, o tienes ciertas enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión o afecciones cardiovasculares.

 

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