El dolor de abdomen en el embarazo

A medida que avanza tu embarazo, aumentan las molestias generadas por el aumento de peso y la preparación de tu cuerpo para el parto. Es el caso de este síndrome, que consiste en un conjunto de dolores y molestias en el sector inferior del tronco.

A medida que avanza la gestación, aumentan las molestias generadas por el aumento de peso, la preparación de tu cuerpo para el parto y con él, el dolor de abdomen en el embarazo. Es el caso de este síndrome, que consiste en un conjunto de dolores y molestias en el sector inferior del tronco.

Los síntomas del síndrome abdomino-pelviano o dolor de abdomen en el embarazo son:

  • Dolor por arriba del pubis.
  • Dolor en la región lumbar y sacra (espalda baja).
  • Impotencia muscular más o menos importante, que llevan a adquirir la denominada “marcha de pato” al caminar.


Estos síntomas se ven frecuentemente en el tercer trimestre del embarazo y obedecen a una causa común. La separación de ambos huesos del pubis como parte de los cambios preparatorios para el parto lleva al corrimiento de otras articulaciones de la pelvis, con el consiguiente trastorno doloroso.


El tratamiento puede requerir medicación por boca, inyecciones en la articulación con fármacos antiinflamatorios o incluso el vendaje compresivo de la pelvis. Las molestias mejoran luego del parto en un tiempo variable.


Hay que distinguir estos dolores de otros trastornos dolorosos del abdomen bajo que pueden estar relacionados con complicaciones del embarazo. Por eso, es necesario que ante la aparición de estos síntomas consultes a tu médico a fin de confirmar el diagnóstico y evaluar las mejores medidas para paliar la situación.

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El Yoga y el embarazo

La actividad corporal es especialmente necesaria durante el embarazo. El cuerpo sufre una serie de cambios que afecta tu estado de ánimo y producen dolores o molestias físicas como náuseas, dolores lumbares, hinchazones de pies, estrías, etc.

La actividad corporal es especialmente necesaria durante el embarazo. El cuerpo sufre una serie de cambios que afecta tu estado de ánimo y producen dolores o molestias físicas como náuseas, dolores lumbares, hinchazones de pies, estrías, etc. Para combatir estos dolores el yoga y el embarazo se llevan muy bien.

Durante la gestación de tu bebé es muy importante acompañar todos estos cambios con una actividad física que te permita relajarte mentalmente y vivir tu embarazo con la plena felicidad que mereces.

¿Cómo practicar el yoga en el embarazo?

La práctica de las meditaciones yóguicas te ayudan en este aspecto logrando un equilibrio físico y emocional. Las asanas (posturas yóguicas) permiten conectarte con tu bebé y transmitirle toda la paz y la energía positiva para un crecimiento saludable.

También reducen la ansiedad por el hijo que crece dentro de ti y el temor que causa el miedo al dolor y a lo desconocido, ayudando a conectarte con tu cuerpo y fortaleciendo tu mente para mantenerla en calma en los momentos necesarios.

Por otro lado, la pranayama (respiración yóguica) te ayuda a evitar la fatiga, la tensión nerviosa, a eliminar toxinas y te obliga a concentrarte, no perder tu ritmo e ir más allá del dolor, logrando de este modo un parto más fácil y corto.

No es necesario que te encuentres realizando yoga anteriormente para poder practicarlo durante tu embarazo. La actividad física será beneficiosa para tu salud y la de tu bebé.

No existe un yoga especial para embarazadas, sino que se adaptan las prácticas normales a las necesidades de las futuras mamás, por lo que esta práctica se realiza con grupos exclusivamente de embarazadas, que además te permiten la posibilidad de compartir tus experiencias con otras mujeres que, como tú, atraviesan por esta etapa tan bella de la vida de una mujer.

Si te das a la tarea de practicar, en intenet puedes encontrar muchas madres blogueras que adquirieron esta actividad para hacer de su embarazo una experiencia saludable. Consulta cualquier ejercicio con tu médico.

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