¿Cómo combatir la anemia en el embarazo?

Se produce cuando los glóbulos rojos son insuficientes a causa de la falta de hierro. Si bien no afecta al bebé, puede influir en tu salud, provocando cansancio, mareos y debilidad muscular.

La anemia en el embarazo se produce cuando los glóbulos rojos son insuficientes a causa de la falta de hierro. Si bien no afecta al bebé, puede influir en tu salud, provocando cansancio, mareos y debilidad muscular. Conoce en este artículo cómo combatir esta molestia del embarazo.

Durante el embarazo no sólo vas a necesitar adquirir los nutrientes necesarios para ti, sino que ahora también hay una personita creciendo en tu panza que va a necesitar de ellos para desarrollarse.

Tu bebé va a recibir su comida y oxígeno a través de tu sangre por lo que tu cuerpo va a necesitar producir más de ésta. Para que esto sea posible y tenga todos los componentes que ambos necesitan es muy importante el consumo de hierro.

La anemia en el embarazo



La anemia se produce cuando este mineral no es suficiente, produciendo una insuficiencia de glóbulos rojos en tu cuerpo o en la cantidad de hemoglobina que estos contienen.

Por lo general esta insuficiencia no afecta a tu bebé, pero sí a ti, porque él va a sacar todos los nutrientes que necesita de tu cuerpo, pero quedarás desprotegida sufriendo más las consecuencias:

  • Cansancio
  • Debilidad muscular
  • Dolores de cabeza
  • Falta de apetito
  • Mareos
  • Sensación de falta de aire
  • Zumbido en tus oídos
  • Hinchazón

Si ésta es de un grado muy avanzado puede tener ciertos impactos en tu bebé como producir un parto prematuro o bajo peso al nacer ya que él no va a estar recibiendo todo el oxígeno que necesita.

Durante sus primeros meses también deberá recibir gran cantidad de hierro, que está presente en tu leche materna, para recuperar sus reservas y no tener la misma insuficiencia.

¿Qué hacer si tienes anemia en el embarazo?

Es importante que durante el embarazo consumas el doble de este nutriente para asegurar tu bienestar y el de tu bebé. Lo puedes encontrar principalmente en las carnes rojas. También está presente en mariscos, aves, cereales enriquecidos con hierro, avena, verduras de hoja verde y frutas secas, pero de estos alimentos el cuerpo absorbe el mineral en menor cantidad.

En el caso de necesitar un mayor refuerzo hay suplementos adicionales que no son perjudiciales para tu bebé y que te ayudan a aumentar la cantidad de hierro en tu cuerpo, sin embargo estos suelen producir constipación. Para contrarrestarla puedes comer fibras y beber mucho líquido.

Consumir vitamina C también te ayuda a combatir o prevenir la falta de hierro porque ayuda a que tu cuerpo asimile de mejor manera este componente de los alimentos.

Tus niveles de hierro van a ser controlados en tus consultas médicas, pero ante la presencia de cualquier síntoma es bueno que lo consultes con tu médico, él a través de un análisis de sangre te va a indicar correctamente a qué se deben y qué puedes hacer.

 

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El Yoga y el embarazo

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La actividad corporal es especialmente necesaria durante el embarazo. El cuerpo sufre una serie de cambios que afecta tu estado de ánimo y producen dolores o molestias físicas como náuseas, dolores lumbares, hinchazones de pies, estrías, etc. Para combatir estos dolores el yoga y el embarazo se llevan muy bien.

Durante la gestación de tu bebé es muy importante acompañar todos estos cambios con una actividad física que te permita relajarte mentalmente y vivir tu embarazo con la plena felicidad que mereces.

¿Cómo practicar el yoga en el embarazo?

La práctica de las meditaciones yóguicas te ayudan en este aspecto logrando un equilibrio físico y emocional. Las asanas (posturas yóguicas) permiten conectarte con tu bebé y transmitirle toda la paz y la energía positiva para un crecimiento saludable.

También reducen la ansiedad por el hijo que crece dentro de ti y el temor que causa el miedo al dolor y a lo desconocido, ayudando a conectarte con tu cuerpo y fortaleciendo tu mente para mantenerla en calma en los momentos necesarios.

Por otro lado, la pranayama (respiración yóguica) te ayuda a evitar la fatiga, la tensión nerviosa, a eliminar toxinas y te obliga a concentrarte, no perder tu ritmo e ir más allá del dolor, logrando de este modo un parto más fácil y corto.

No es necesario que te encuentres realizando yoga anteriormente para poder practicarlo durante tu embarazo. La actividad física será beneficiosa para tu salud y la de tu bebé.

No existe un yoga especial para embarazadas, sino que se adaptan las prácticas normales a las necesidades de las futuras mamás, por lo que esta práctica se realiza con grupos exclusivamente de embarazadas, que además te permiten la posibilidad de compartir tus experiencias con otras mujeres que, como tú, atraviesan por esta etapa tan bella de la vida de una mujer.

Si te das a la tarea de practicar, en intenet puedes encontrar muchas madres blogueras que adquirieron esta actividad para hacer de su embarazo una experiencia saludable. Consulta cualquier ejercicio con tu médico.

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