¿Cuál es la correcta alimentación para la embarazada?

La vida de a tres es como una cadena: tú estás pendiente del bebé y tu pareja estará pendiente de ti, por eso uno de los temas más importantes es la alimentación en el embarazo.

Sin dudas, durante los primeros días de vida,  el bebé necesita del alimento de su mami y ella deberá estar preparada para proveer todo lo que él necesita, ahí es cuando necesita de tu ayuda y nosotros te la brindamos. Lee abajo cuál es la correcta alimentación para la embarazada y haz parte de este proceso.

El  papá es una parte importantísima de este mecanismo de afecto que se ha puesto en marcha a partir de su nacimiento. Ambos deben construir la familia y apoyarse el uno del otro. La pareja y el embarazo son fundamentales.

Porque si tu bebé necesita alimento y ternura, la mamá necesita también del mismo alimento para ser capaz de transmitirlo a tu bebé. Una mamá que se siente feliz y cuidada, es capaz de transmitir eso mismo a su hijo.

¡Y aquí llegamos entonces al trabajo del flamante papá! eres el  encargado de darle a ella las fuerzas necesarias para ser una madre atenta y plena.

¿Cómo es la alimentación para la embarazada?

Así como se espera que la mamá esté pendiente de cualquier reclamo de su bebé también en esta etapa resulta importante que estés atento a las necesidades de tu pareja.

Ella necesita ser atendida con la misma urgencia que tu hijo. Es muy importante que estés pendiente de ella ya que también necesitará sentirse bien y seguramente también querrá unos mimitos y un poco de atención, intentará comunicarte estás necesidades, pero si no lo consigue, después de un tiempo dejará de hacerlo.

Sin embargo, eso no significa que la causa de su angustia se haya evaporado. Puede parecer complicado pero no lo es: simplemente, ella está más sensible que nunca.

Con atención y consideración la ayudarás a superar esta angustia natural de toda madre reciente.

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¿Por qué se presenta la infección vaginal en el embarazo?

Durante los meses de gestación, se producen cambios en el pH vaginal. Por esta razón, los especialistas consideran que es la etapa más vulnerable para la proliferación de bacterias.

Durante los meses de gestación, se producen cambios en el pH de la mujer, por esta razón, los especialistas consideran que es la etapa más vulnerable para la proliferación de bacterias, es decir, de una infección vaginal en el embarazo.

El embarazo representa un período de cambios para toda mujer. Es una etapa en la que todo se modifica. Desde las variaciones más perceptibles como la ansiedad y el aumento de peso hasta alteraciones del organismo poco conocidas, como las infecciones vaginales.

El papel de las hormonas y la infección vaginal en el embarazo

Durante los 9 meses de gestación, el nivel de hormonas femeninas cambia y afecta directamente al pH del área genital. En lo cotidiano, el pH de la zona vulvar es ácido e inferior al de otras partes del cuerpo, y se sitúa en un rango de 3.8 a 4.2, con la finalidad de impedir el crecimiento de bacterias.

Durante el embarazo la futura mamá protagoniza diversos cambios hormonales que comprometen directamente la capa protectora ácida. De esta manera, la variación a un pH mayor a 4.2 puede alterar el equilibrio en detrimento de la flora habitual, lo que deja espacio a la proliferación de gérmenes patógenos. Por esta razón, los 9 meses de gestación representan una de las etapas más vulnerables de la mujer para adquirir infecciones del tracto ginecológico.

Cómo protegerse de una infección vaginal en el embarazo

Es necesario que toda mamá tome cuidados especiales para mantener su zona íntima limpia y protegida durante esta importante etapa de la vida.

Entre las principales recomendaciones se encuentran:

  • Usar ropa interior de algodón.
  • No utilizar ropa muy ajustada o de materiales sintéticos.
  • Lavar la ropa interior con jabón de barra y enjuague, sin dejar residuos.
  • Lavar la zona íntima con un jabón especial con pH ácido que limpie, hidrate y ayude a prevenir infecciones del área vulvoperineal.
  • No se recomienda utilizar desodorantes íntimos, talcos, aromatizantes ni sales de baño o burbujas.
  • Evitar traumatismos de la región genital como el rasurado, la depilación o fricción.
  • Si se observan cambios en el flujo vaginal, prurito, ardor o mal olor, no automedicarse y consultar al ginecólogo u obstetra.

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